
Y quiero saber qué se siente, cómo sería eso... Tantos golpes me he dado contra los muros, y los árboles, y hasta el suelo mismo cuando finalmente creo que lo he conseguido, pero la realidad se impone y decide echar abajo lo poco que he conseguido. Me esfuerzo, lo sueño, lo estudio, lo imagino... No es sencillo para mí aceptar un "no se puede" cuando lo escucho, y por eso sigo intentándolo; aunque me magulle, aunque me raspe, aunque caiga, no lo puedo evitar. Soy así, un espíritu indomable, quizá no invencible, pero sí indetenible, y cuando se me mete algo en la cabeza no hay golpe que lo saque...
Yo sólo quiero saber cómo se siente, y algún día lo sabré, tenedlo por seguro.
Volar...
Tremendo el final. Y una verdadera oda a la voluntad de hacer algo para lo que, tal vez, no estemos hechos. El texto es muy breve pero sus intenciones me parecen inconmensurables. A mi no se me da muy bien este tipo de relatos breves, pero da gusto ver que los demás lo bordan.
ResponderEliminar¡Felicidades y nos leemos!